Trabajos adicionales: cómo registrarlos para que te los paguen
El extra verbal se ejecuta y no se cobra. El registro mínimo que lo salva: qué se pidió, quién lo autorizó, cuánto cuesta y la evidencia, antes de mover una cuadrilla.
El cliente pide un cambio en la obra, la cuadrilla lo ejecuta, y a fin de mes ese trabajo no aparece en ningún papel. El adicional mal registrado no se discute: directamente no se cobra. La diferencia entre un extra pagado y uno regalado casi nunca es técnica; es documental.
El registro mínimo antes de ejecutar
Cuatro datos, siempre antes de mover gente: qué trabajo se pidió, quién lo autorizó (nombre y cargo, no "el cliente"), cuánto va a costar o cómo se va a medir, y qué evidencia queda (fotos del antes, la orden por escrito aunque sea un mensaje confirmado). Ejecutar primero y documentar después invierte la negociación: el precio se discute con el trabajo ya hecho.
El adicional aprobado es un cobro más
Una vez aprobado, el adicional deja de ser una conversación y pasa a ser un cobro con monto y vencimiento, en la misma lista que el anticipo y los avances. Si queda en otra libreta, se vence en silencio. El circuito completo es corto: orden registrada, aprobación confirmada, cobro con fecha, reclamo a tiempo.
El registro que no depende de la memoria
En la demo navegable se ve ese circuito dentro de la obra: la orden de cambio queda registrada con su aprobación, y al aprobarse genera el cobro adicional con su vencimiento, junto al resto de los cobros de la misma obra. El aviso de cobro sale preparado para WhatsApp y lo envía la empresa. Ese circuito, implementado según el proyecto de cada constructora, es lo que hace un ERP para constructoras; para ordenar los cobros de hoy, la herramienta gratuita de control de cobros funciona sin instalar nada.
¿Cuántos adicionales ejecutaste este año sin orden firmada ni cobro cargado?
Orden registrada y aprobada, cobro adicional con vencimiento: el extra deja de ser un regalo.
Ver cómo funciona